EL ARRESTO DE JESÚS
Temas: Jesús aceptó la voluntad de Dios hasta la muerte; los discípulos, aunque habían caminado con Jesús por tres años todavía faltaban la fe; Jesús es Dios.
Lucas 22:39-71; Mateo 27:1-2, 11-30; Marcos 14:32-15:20; Juan 17:1-19:16
Luego Jesús salio con sus discípulos al jardín de Getsemaní para orar. Jesús se alejó de ellos, y se puso de rodillas para orar. Dijo: -- Padre, si quieres, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya. -- El oró intensamente. Cuando se levantó de la oración, fue a donde estaban los discípulos, y los encontró dormidos.
Todavía estaba hablando a sus discípulos cuando llegó una tropa de soldados y unos guardias de los jefes de los sacerdotes. Judas, que era uno de los doce discípulos, iba a la cabeza. Este se acercó a besar a Jesús como señal para los soldados. Jesús les dijo: -- ¿Por qué han venido ustedes con espadas y con palos, como si yo fuera un bandido? Todos los días he estado con ustedes en el templo, y no trataron de arrestarme. Pero esta es la hora de ustedes, la hora del poder de las tinieblas. –
Arrestaron entonces a Jesús y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote, donde se reunierion los jefes religiosos. Ellos buscaban alguna prueba falsa para condenar a muerte a Jesús pero no la encontraron, a pesar de que muchas personas se presentaron y lo acusaron falsamente.
Mientras tanto Pedro había seguido a Jesús de lejos a la casa del sumo sacerdote. Allí, en medio del patio, habían hecho fuego, y se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos. En esto, una sirvienta, al verlo sentado junto al fuego, se quedó mirándolo y dijo: -- También este estaba con Jesús. --
Pero Pedro lo negó, diciendo: -- Mujer, yo no lo conozco. –
Poco después, otro lo vio y dijo: -- Tú también eres de ellos. -- Pedro contestó: -- No, hombre, no lo soy. --
Después, por tercera vez, negaba a conocer a Jesús. En ese mismo momento, mientras que Pedro aún estaba hablando, cantó un gallo. Entonces el Señor se volvió y miró a Pedro, y Pedro se acordó de que el Señor le había dicho: “Hoy, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.” Y salió Pedro de allí y lloró amargamente.
Jesús, entre tanto, seguía vigilado por soldados que se burlaron de él y lo gopeaban. Cuando se hizo de día, se reunieron todos los líderes religiosos, llevando a Jesús ante la Junta Suprema. Cuando Jesús no negó ser el Hijo de Dios, ellos todavía más querían matarlo. Entonces, los líderes religiosos se pusieron de acuerdo en un plan para matar a Jesús. Lo llevaron atado y se lo entregaron a Pilato, el gobernador romano.
Pilato reunió a los jefes de los sacerdotes, y al pueblo, y les dijo: -- Ustedes me trajeron a este hombre, acusado de fomentar la rebelión entre el pueblo; pero yo lo he interrogado delante de ustedes y no lo he encontrado culpable de ninguna de las faltas de que lo acusan. –
Pero, durante la fiesta de la Pascua, el gobernador acostumbraba dejar libre un preso, el que la gente escogiera. Por eso, todos juntos comenzaron a gritar: ¡Déjanos libre a Barrabás! Pilato, que quería dejar libre a Jesús, les habló otra vez; pero ellos gritaron más alto: -- ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!
Por tercera vez Pilato les dijo: -- ¿Qué mal ha hecho? Yo no encuentro en él nada que merezca la pena de muerte. Lo voy a castigar y después lo dejaré libre. --
Pero ellos insistían a gritos, pidiendo que lo crucificara; y tanto gritaron que consiguieron lo que querían. Cuando Pilato vio que no conseguía nada, sino que el alboroto era cada vez mayor, mandó traer agua y se lavó las manos delante de todos, diciendo: -- Yo no soy responsable de la muerte de este hombre; es cosa de ustedes. -- Toda la gente contestó: -- ¡Nosotros y nuestros hijos nos hacemos responsables de su muerte! --
Entonces Pilato dejó libre a Barrabás, un asesino; luego mandó azotar a Jesús y lo entregó para que lo crucificaran.
Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al palacio y reunieron toda la tropa alrededor de él. Le quitaron su ropa, lo vistieron con una capa roja y le pusieron en la cabeza una corona tejida de espinas y una vara en la mano derecha. Luego se arrodillaron delante de él, y burlándose le decían -- ¡Viva el Rey de los judíos! --
También lo escupían, y con la misma vara le golpeaban la cabeza. Después de burlarse así de él, le quitaron la capa, y se lo llevaron para crucificarlo.
Sí, así es. Esta es la historia que encontramos en la palabra de Dios. Ahora, vamos a repasar la historia haciendo algunas preguntas.
Preguntas:
1. ¿Para qué salió Jesús al Monte de los Olivos? -- El salió para orar.
2 ¿Con quién fue Jesús? -- El fue con los discípulos.
3 ¿Y cómo oró Jesús? -- Oró intensamente. Dijo: -- Padre, si quieres, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya. --
4. ¿Jesús sabía lo que iba a pasarle a Él? -- Sí.
5. ¿Jesús quería que suceda eso? -- No, pero aceptó la voluntad de su Padre.
6. Este tiempo de oración ayudó a preparar a Jesús para lo que le iba a pasar? -- Sí.
7. Mientras Jesús oraba con todas sus fuerzas, ¿qué hicieron los discípulos? -- Durmieron.
8. ¿Quiénes llegaron mientras Jesús hablaba a sus discípulos? -- Llegaron Judas y una tropa de soldados con sus armas.
9. ¿Cómo saludó Judas a Jesús? -- Con un beso.
10. ¿Qué cosa quería saber Jesús de los que querían arrestarle? -- El preguntó por qué ellos habían venido con armas, como si el era un bandido. El les dijo que en vez que
arrestarle en el templo, donde estaba El todos los días, ellos escogieron la hora del poder de las tinieblas.
11. Entonces, ¿qué hicieron con Jesús? -- Lo arrestaron y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote.
12. ¿Qué le pasó a Pedro mientras esperaba en el patio del sumo sacerdote? -- Tres veces negó a Jesús y después escuchó el canto del gallo; Lloró amargamente.
13. ¿Qué hemos aprendido de los discípulos en esta historia? -- Ellos eran débiles en su fe – no pudiéron seguir con Jesús hasta el fin; los discípulos eran bien conocidos por Jesús. Jesús quería que los discípulos estén con Él.
14. ¿Cómo lo trataron a Jesús los hombres que lo vigilaban? -- Se burlaban de Él; lo insultaban.
15. Primero, ¿delante de quien presentaron los líderes religiosos a Jesús? -- Antes de la Junta Suprema.
16. ¿Quiénes formaron la Junta Suprema? -- Los jefes de los sacerdotes, y los maestros de la ley.
17. ¿Por qué los sacerdotes y maestros de la ley estaban en contra de Jesús? -- Ellos tenían celos porque tantos lo seguían; tenían miedo; no querían que Jesús los critique.
18. ¿Quién era Pilato? -- El era un gobernador político, no religioso.
19. ¿Él encontró a Jesús culpable de algún crimen? -- No.
20. ¿Jesús merecía la muerte? -- No.
21. ¿Qué quería hacer Pilato con Jesús? -- El quería castigarlo y dejarlo libre.
22. ¿Por qué Pilato no pudo dejarlo libre a Jesús? -- Había la costumbre de liberar un prisionero durante la fiesta de la Pascua. Pilato ofreció liberar a Jesús, pero la multitud clamó que liberen a Barabas, un asesino.
23. ¿Qué gritaron la multitud a Pilato acerca de Jesús? -- ¡Crucifícalo!
24. ¿Cómo trataron a Jesús una vez que Pilato lo entregó para que lo crucificaran? -- Los soldados lo vistieron con una tunica roja lujosa, le pusieron una corona de espinas y una vara en la mano; y con la misma vara le golpeaban la cabeza. Se arrodillaron delante de él, y se hicieron la burla. También lo escupiéron. Después de burlarse así de él, le quitaron la capa, y se lo llevaron para crucificarlo.
25. ¿Qué aprendemos de Jesús en esta historia? -- Jesús buscó la voluntad de Dios. Él sabía el futuro - lo que iba a pasar en el jardin en esa misma noche - pero fue a su muerte. Él no merecía la crucifixión; Él sufrió como humano, aunque era Dios y tenía poder para pararlo.
26. ¿Quién puede repetir lo que pasó a Jesús en el jardín?
27. ¿Quién puede repetir lo que hizo Pedro?
28. ¿Quién puede repetir lo que le pasó a Jesús frente de la Junta Suprema y frente de Pilato?
Esta historia se encuentra en el libro de Lucas capitulo 22:39-71