sábado, 1 de septiembre de 2012

La Trinidad y la Salvación Parte 3




Juan 3:16 es universalmente reconocido en el mundo cristiano como una expresión concisa del amor de Dios a través del Evangelio. Nos enseña que el objeto de nuestra fe da valor a nuestra fe. Si yo creo en el Hijo Unigénito, no me pierdo, mas tengo vida eterna. Éstos son algunos de los pasajes que enseñan claramente los puntos enumerados en el artículo anterior acerca de la identidad del Hijo Unigénito de Dios 1 de 3:

1.  El Hijo de Dios, que es Dios e igual con el Padre y el Espíritu Santo siempre ha existido y es también conocido como el Logos (Verbo).

En primer lugar, el Hijo de Dios es Dios. En otras palabras, Él posee todas las cualidades de la Deidad en carácter y en esencia. De hecho, el término "Hijo de Dios", como Jesús lo utilizó para referirse a sí mismo, hizo que los Judios incrédulos lo acusaran de blasfemia, ya que esencialmente se refiere a su divinidad, no su humanidad o encarnación (Juan 10:31-39).

Las referencias en la Biblia al Hijo de Dios como Dios son: Isaías 9:6, Juan 1:1, 18; 20:28; Hechos 20:28, Romanos 9:5, Tito 2:13, Hebreos 1:8, 2 Pedro 1:1, 1 Juan 5:20.

En segundo lugar, los pasajes bíblicos que muestran que el Hijo de Dios existe como el Hijo antes de la encarnación desarman las doctrinas falsas de los testigos de Jehová y de los «Sólo Jesús» acerca de Jesucristo. Estos versículos muestran que el Hijo de Dios no comenzó en el vientre de María, sino que es Eterno e identifican el Verbo como el Hijo pre-encarnado de Dios.

Juan 1:1-3, 14 dice,  En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho. 14 Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Para Pentecostales Unicitarios (Sólo Jesús), la Palabra es una idea impersonal o plan de Dios. Esta observación clave marca la diferencia entre el Verbo Bíblico y el Verbo Unicitario. David Bernard, un teólogo Unicitario, escribe: "El Verbo no era inferior a Dios, era Dios (Juan 1:1). Ello no emanó de Dios durante un período de tiempo, sino que «ello» estaba con Dios en el principio (Juan 1:1-2)" [énfasis añadido]  Se dio cuenta que Bernard usa el pronombre impersonal «ello», en referencia al Verbo. (Traduje del inglés al Español para que vieran el uso del pronombre <> como en el libro).

Ahora compare el uso de Bernard de la palabra «ello» con los pronombres utilizados para el Verbo en Juan 1:2-3: "Él estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que es hecho fue hecho."  Estas palabras pequeñas comunican una verdad importante que los traductores tienen el cuidado de transmitir en Español: El Verbo es una persona; no es una cosa o idea. Como persona, el Verbo tuvo una relación con el Padre antes de hacerse carne. Esta relación continuó después de la encarnación, por lo que la personalidad del Verbo continúa en la encarnación.

Los trinitarios creemos que el Verbo es la personalidad pre-encarnada del Hijo. Según Juan 1:14, El Verbo se hizo carne y vimos su gloria como del unigénito del Padre. El Verbo y el Hijo es la misma persona, Jesucristo.

Juan 13:3-4 dice: "Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la cena."

Este pasaje nos muestra que Jesús volvía a Dios (piense en la Ascensión).  Para poder volver a Dios, tenía que haber estado con Dios en el mismo sentido antes de este momento. Juan 1:1 nos dice cuando eso fue: "En el principio, el Verbo estaba con Dios...".

La lectura de estos pasajes acerca de la preexistencia del Hijo de Dios como el Hijo, hace mas claro otros pasajes:

Juan 17:5 Ahora pues, Padre, glorifícame en tu presencia con la gloria que tuve contigo de ti antes que el mundo existiera.

Juan 17:24 Padre, quiero que también ellos, que me has dado, estén conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria que me has dado, porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 

Para más información sobre este punto recomiendo los libros, The Forgotten Trinity, por James R. White y Cristo Antes del Pesebre, por Ron Rhodes.

En el próximo artículo voy a explicar el punto # 2: El Hijo de Dios, ha estado siempre en relación con el Padre, como Hijo (no en el sentido de ser un descendiente creado, pero en cuanto a tener una relación familiar).

jueves, 23 de agosto de 2012

La Trinidad y la Salvación Parte 2



En la primera parte de esta serie, examiné brevemente como Jesús vinculó el creer en su Divinidad con el perdón de pecados.  Creer en el Jesús de las Escrituras, entonces, significa también creer que Jesús es Dios.

Pero no vamos a parar todavía, porque las palabras «Jesús» y «Dios» significan cosas muy específicas para los Cristianos y cosas muy distintas a las demás religiones.  Acerca del uso de las palabras, Walter Martin dijo, “Tenemos que escalar la barrera del lenguaje de las sectas”.  Las palabras están cargadas con el sentido que les ponemos y debemos definir el sentido o significado de nuestras palabras antes de seguir explicando nuestra esperanza a otros.

Los mormones dicen que creen en Jesús, el Hijo de Dios.  Pero el significado que dan al nombre de Jesús y el Hijo de Dios es prueba que el Jesús en quien confían no es el Jesús de la Biblia.  El Jesús de los mormones nació en el cielo como producto de relaciones entre un dios y una diosa, tal como su hermano, Lucifer.  Tuvo un principio y luego llegó a ser un dios.  Los Trinitarios no creemos estas cosas sobre Jesús, el Hijo de Dios.

Los Pentecostales Unicitarios dicen creer en el Jesús de la Biblia, pero su Jesús no existía como el Hijo de Dios con el Padre desde toda la eternidad.  El Jesús de los Pentecostales Unicitarios es el Padre.  Luego, cuando el Padre tomó carne, eso es el Hijo de Dios.  El Hijo de Dios de ellos tuvo su inicio en la matriz de Maria.  La naturaleza divina del Hijo de Dios Unicitario siempre ha existido, no en relación con el Padre, pero como el Padre mismo.  Los Trinitarios no creemos estas cosas sobre Jesús, el Hijo de Dios.

Los Testigos de Jehová también tienen un Hijo de Dios.  Pero Jehová lo creó como Miguel el Arcángel y luego, se volvió el Hijo de Dios cuando este nació de María.  Los Trinitarios no creemos estas cosas sobre Jesús, el Hijo de Dios.  C. H. Spurgeon dijo, “...la gente lo creería locura comprar en una panadería (así llamada) que no vendía pan --donde la comida vendida fue tan adulterada como para no tener ningún alimento… ¡Ay! ¡Cuantas almas se han envenenado por escuchar a un ministerio que no está lleno de Cristo!”  Esto realmente aplica en cuanto a predicar a Cristo.  Tenemos que creer en el Hijo de Dios de la Biblia--porque sólo Él tiene poder para salvarnos del pecado.

Los Trinitarios creemos que la Biblia enseña estas cosas acerca de la identidad de Jesús:
  1. El Hijo de Dios, siendo Dios e igual con el Padre y el Espíritu Santo, siempre ha existido y es conocido también como el Verbo (Logos).
  2. El Hijo de Dios, siempre ha disfrutado una relación con el Padre como Hijo (no en el sentido de haber sido pro-creado, mas bien como tal relación familiar puede describir tal ligado).
  3. El Hijo de Dios es una persona, en el sentido que Él puede relacionarse con otros por amor, comunicarse, someterse y ejercer Señorío.  La palabra «Persona» se usa aquí en un sentido teológico, y no significa lo mismo que ser o ser humano.
  4. El Hijo de Dios se hizo carne, se agregó una naturaleza humana a su naturaleza divina.  Sus padres terrenales le pusieron por nombre Jesús por revelación.
  5. El Hijo de Dios creó TODAS LAS COSAS y sostiene todas las cosas con su palabra.
En la próxima parte de esta serie, daré el apoyo Bíblico sobre estos puntos.  Favor de hacer cliq en "me gusta" o "like" abajo.  Y deja un comentario o pregunta si gustas.

jueves, 16 de agosto de 2012

La Trinidad y la Salvación Parte 1




¿Cuanto tienes que saber y creer acerca de Jesús para ser salvo?

Una discusión reciente sobre este tema me sorprendió.  En la discusión, gente de diferentes niveles de educación teológica y de diferentes tradiciones evangélicas, no estaban de acuerdo en cuanto a si uno debe creer en la Trinidad para ser Cristiano.  Los elementos de las diferentes opiniones fueron:

  1. si uno tiene que usar la palabra «Trinidad» para describir al Dios Cristiano.
  2. si uno tiene que usar la palabra «persona» para describir a los miembros de la Deidad.
  3. si uno tienen que creer cada uno de los componentes de la doctrina de la Trinidad.
  4. si uno puede ignorar una parte de la doctrina de la Trinidad sin negarla completamente.
  5. si uno puede negar un componente de la doctrina de la Trinidad y todavía ser salvo.
  6. si uno puede negar todos los componentes de la doctrina de la Trinidad y todavía ser salvo, aunque esté en camino hacía un conocimiento pleno y Bíblico de Dios.

Parece que yo he sido de una u otra de estas opiniones en mi transición de ser Bautista, a ser Unicitario hasta que he llegado a ser parte de una iglesia Trinitaria y Reformada.  

La doctrina de la Trinidad es el fundamento del Evangelio de Jesucristo.  Por eso, casi todo movimiento herético en la historia del Cristianismo ha negado un aspecto de la doctrina de la Trinidad y como resultado ha negado el Evangelio, también.  Mientras el Espiritu Santo abría las Escrituras para mi, en cuanto al la verdad de cada componente de la doctrina de la Trinidad, pude ver con mas claridad el Evangelio de Jesucristo y el amor profundo del Padre hacía los elegidos.  Como parte de mi testimonio de llegar a la fe en el Jesús de la Biblia, yo no puedo exagerar la centralidad de la doctrina de la Trinidad al Evangelio y la salvación.

Los tres componentes de la doctrina de la Trinidad vienen de la Biblia:

  1. Hay un solo Dios.
  2. El Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios.
  3. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo han disfrutado una relación desde toda la eternidad como personas distintas.

¿Cual de estas tres verdades puede uno ignorar y ser salvo?
¿Cual de estas tres verdades puede uno negar y ser salvo?

De las Escrituras aprendemos que la identidad de Jesús como Dios forma parte del mensaje que nos nace de nuevo.  Las referencias “YO SOY” de Jesús en el Evangelio de Juan muestran que Jesús se decía ser Dios.  Jesús ligó el creer en él como el “YO SOY” con el perdón de pecados diciendo, “Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.” (Juan 8:24 RV1960)  Jesús le dijo a la mujer Samaritana en el pozo de Jacob, “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.” (Juan 4:10 RV1960)  Luego, Jesús confirma su identidad para la Samaritana usando una “YO SOY” como respuesta a su declaración sobre el Mesías (v15).

La mujer Samaritana no tenía agua viva para tomar hasta que entendió que Jesús es Dios.  Y cuando ella creyó esto, ella salió y lo compartió con todo su pueblo.

Parece, entonces, que creer en Jesús como el Mesías que es Dios, forma parte de las Buenas Nuevas.  ¿Quien nos vino a salvar?  ¿Fue un ángel? ¿Un diosito?  ¿Un simple profeta?  ¡NO!  ¡Emanuel ha venido!  ¡Dios con nosotros!

Examinaremos los otros componentes de la Doctrina de la Trinidad pronto.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Ancianos: Un Equipo con un Líder

Ancianos:  Un Equipo con un Líder
por Matthew Hosier, Poole, Reino Unido
  • Ser iglesias dirigidas por ancianos, ordenados por el Espíritu Santo y reconocidos y confirmados a través del ministerio apostólico. Estos ancianos recibirán apoyo en el desempeño de su ministerio a través de la constante confraternidad y amistad de varios ministerios que les visitaran.


‘Una iglesia dirigida por ancianos (uno de los cuales se entiende como dotado para ser el líder entre los ancianos) ordenados por el Espiritu Santo, reconocidos y confirmados por el ministerio apostolico.  Estos hombres serán apoyados en cumplir con su llamamiento por medio de la confraternidad contínua con los ministerios trans-locales.’

Si has sido parte de una iglesia Newfrontiers por un tiempo, probablemente lo has dado por sentado que tu iglesia se dirige por ancianos, y que estos ancianos son hombres.   Pero si hace poco tiempo eres Cristiano, o si vienes de otra iglesia diferente, tal vez te es un poco extraño para ti.  Agregando nuestro compromiso al “ministerio trans-local” y facilmente te puedes sentir confundido.

La cultura contemporanea del occidente es democrática y neutral acerca del género del liderazgo.  Tiende a ver con sospecho la autoridad y la heirarquía.   Como Cristianos deseosos para alcanzar nuestra cultura nos podemos sentir extremadamente sencibles acerca de las acusaciones que la iglesia sea autoritariana o machista o desfasada.  Estas sensibilidades culturales pueden hacernos tímidos en cuanto a usar los términos como, “la autoridad apostólica” o “el liderazgo varonil” o “los ancianos” o “la sumisión”.  Pero tenemos que resistir estas presiones.  De hecho, sostengo que la razón clave por el éxito relativo de Newfrontiers ha sido en plantar y crecer iglesias es nuestro compromiso a usar los equipos de ancianos que dirigen las iglesias, en sujección al ministerio trans-local.

El Liderazgo es Clave
En toda area de la actividad humana, el liderazgo es sumamente importante.  Muestrame una buena escuela, un buen negocio o un buen equipo deportivo y te mostraré buen liderazgo.  El liderazgo de la iglesia es parecido al liderazgo en otras esferas pero tiene la responsabilidad adicional de ser responsable a una autoridad mas alta (Hebreos 13:17), además de tener la gran consolación que aquella última responsabilidad proviene, no de nosotros, mas bien de nuestro Salvador, el Pastor de pastores (Apocalipsis 7:15-17).  Nuestro entendimiento es que este liderazgo se debe ejercer por equipos de ancianos, sujetos a la autoridad apostólica.

¿Porque los Ancianos Tienen que Ser Hombres?
A veces, la gente de otras clases de iglesias hacen declaraciones muy generalizadas de nosotros como, “Newfrontiers no permite que las mujeres ejerzcan el liderazgo.”  ¡Eso no es cierto!  La mujeres sirven en muchas posiciones de liderazgo en nuestras iglesias.  Pero tenemos en claro que los ancianos tienen que ser hombres.

Iguales pero Diferentes
En Génesis 1:27, entendemos que los hombre y las mujeres son creados en la imagen de Dios, iguales.  Ningún género tiene mayor valor delante de Dios que el otro.  Pero las Escrituras también nos revelan que los hombres y las mujeres tienen diferentes papeles como parte del plan creativo de Dios.

En esta igualdad con diferencia e unidad, los hombres y las mujeres reflejan a Dios mismo.  Dios es uno, pero tres--Padre, Hijo y Espiritu Santo.  Cada persona de la Trinidad tiene un papel diferente pero en ningún sentido es el Hijo de menor valor que el Padre, o el Espiritu de menor valor que el Hijo.  En Dios mismo, hay igualidad con diferencia e unidad.  Entendemos que esto significa que en la Trinidad hay sujeccion genuina del Hijo y el Espiritu Santo hacía el Padre, y también hay igualdad genuina.

¡El problema es, que a nadie mucho le gusta la palabra sumisión!  Parece insinuar la debilidad y el abuso.

Tristemente, la iglesia muchas veces ha colaborado con la cultura a su alrededor en abusar de y reprimir a las mujeres.  Nosotros creemos que es un pecado serio impedir que las mujeres lleguen a ser todo lo que Dios quiere que sean, y nuestro deseo es que cada persona en nuestras iglesias, hombre y mujeres, prosperan en los dones y papeles que Dios tiene para ellos.

Así que cuando la Biblia habla de sumisión, no está hablando de la debilidad ni el abuso.  Mas bien, la Biblia lo usa para hablar de la fuerza y la libertad.

La clave para entender esto es que la verdadera sumisión no se impone a la fuerza, mas bien se da voluntariamente.  El mejor ejemplo de esta clase de sumisión es Jesús mismo, quien se sujetó a sus padres terrenales y a Dios el Padre.

En el Nuevo Testamento vemos que las mujeres fueron de los compañeros mas cercanos a Jesús y bien involucradas en la vida de la iglesia.  Sin embargo, los doce discípulos eran hombres, y cuando se describe el papel de anciano, siempre se describe en términos varoniles.  No creemos que esto fue simplemente una reflexión de la iglesia habiendo nacido en una sociedad machista.  Jesucristo y sus apóstoles fueron radicales en tumbar los ídoles falsos de su cultura y no hay dudas de que si Jesucristo quería que las mujeres fueran ancianas que esto lo hubiera hecho bien claro.  Las mujeres fueron bien involucradas en la iglesia primitiva, pero no como ancianas.

¿Quien Nombra a los Ancianos?
No nombramos a los hombres a ser ancianos porque han sido parte de la iglesia por mucho tiempo o porque tienen un diploma del instituto bíblico.  En cambio, examinamos el carácter del hombre, sus dones y su llamado y reconocemos que hay cuatro partidos involucrados en esto:

1. Dios

(mira Hechos 20:28; Efesios 4:11)
La autoridad espiritual proviene de la ordenanza de Dios, no el logro humano. Los ancianos deben ser nombrados porque el Espiritu Santo lo ha señalado y por la evidencia de la mano de Dios en la vida del hombre.

2. Los Apóstoles

(mira Hechos 14:23)
Los Apóstoles son dotados por Dios como maestro de obras de la iglesia y debes ser parte del proceso de nombrar a los ancianos.  El reconocimiento de y sujeción a la autoridad apostólica es un aspecto importante de ser un anciano.

3. Los Otros Ancianos

(mira 1 Timoteo 4:14)
Creemos en los equipos, que es decir que un anciano debe ser reconocido y aceptado por los demás ancianos.

4. La Iglesia Local

(mira Hechos 14:23)
Mientras en el Nuevo Testamento fueron los apóstoles que nombraron a los ancianos, es importante reconocer que los apóstoles hicieron esto para la iglesia.  Sin el reconocimiento de los ancianos por la congregación, el anciano no podrá proteger, guiar ni gobernar a la iglesia.

LOS ANCIANOS:  UN EQUIPO CON UN LIDER
En el Neuvo Testamento, la palabra “ancianos” siempre es plural.  Hay por lo menos tres razones porque el liderazgo de ancianos debe ser plural:

1. Social
Las relaciones de un equipo son sumamente importantes.  Los ancianos debe ser mas que colegas--deben ser una banda de hermanos que son profundamente comprometidos los unos a los otros y que disfrutan estar juntos.

2. Misional
Un equipo se une por un propósito compartido que es mayor que simplemente una misión de un solo hombre.  El equipo quiere que gane el equipo.

3. Complementario
Los diferentes ancianos tienen diferentes dones y ninguno de ellos tiene todos los dones.  Trabajando juntos en un equipo de ancianos permite que las fuerzas de cada anciano florezcan y que sus debilidades se cubren por los otros miembros del equipo.

Enfatizando, como nosotros hacemos, la importancia de tener un equipo de ancianos para dirigir la iglesia, algunos han dudado de la importancia de tener un anciano mayor (o lider de los ancianos).  Sin embargo, nuestro entendimiento es que cada equipo tiene un líder.  La base para este entendimiento es - otra vez - el modelo de la Trinidad.  Padre, Hijo y Espiritu Santo son completamente e igualmente Dios, pero en este “Equipo Trinidad” es el Padre que es el líder.  

Todos los ancianos deben cumplir las calificaciones que la Biblia requiere para ser anciano, y ser capaz de proteger, guiar y gobernar la iglesia, pero el anciano mayor tendrá una contribución única que hacer.  Debe ser un hombre capaz de dirigir a un equipo de ancianos, asegurandose que cada uno de ellos es capaz de cumplir el llamado de Dios en sus vidas para la edificación y bendición de la iglesia.

El anciano mayor no es mas un anciano que los demás, pero los otros ancianos gozosamente se sujetan a su liderazgo de ellos y permiten que él cumple el llamado de Dios.

¿QUE LUGAR TIENE EL MINISTERIO TRANS-LOCAL?
La responsabilidad primaria de un equipo de ancianos es cuidar y supervisar la iglesia local, pero también somos hombres con una visión mas amplia que nuestro pedacito de tierra.  Sabemos que Jesús nos ha llamado a una misión global y sentimos un compromiso profundo de ser parte del momento apostólico de Newfrontiers.

Practicamente significa que los ancianos de las iglesias locales reciben a los ministerios trans-locales en sus iglesias y gozosamente se sujetan a su liderazgo apostólico.  Estos dones son dados para la edificación e equipamiento de la iglesia, y trabajando con ellos, sabemos que “valemos mas juntos que aparte”.