Verdades Bíblicas:
- Es importante que haya compañerismo entre los creyentes.
- Los creyentes deben reunirse para partir el pan, para orar juntos y para alabar a Dios juntos.
- Los creyentes deben reunirse con alegría y sencillez de corazón.
- Los creyentes deben compartir sus bienes con los que lo necesitan.
Antes de contar esta historia repase la lección anterior.
La Iglesia Antigua
Hechos 2:1-47
En el día de la fiesta de Pentecostés cuando los judíos celebraban las primeras cosechas, todos los creyentes estaban reunidos en un mismo lugar. De repente, oyeron un gran ruido del cielo como un viento fuerte. Llenó toda la casa donde estaban. Entonces vieron algo que parecía a llamas de fuego sobre la cabeza de cada creyente. Y todos allí quedaron llenos del Espíritu Santo. Empezaron a hablar en otros idiomas tal como el Espíritu Santo les daba.
En aquel tiempo muchos judíos de otras naciones vivían en Jerusalén. Ellos oyeron la bulla y se acercaron para ver lo que estaba pasando. ¡Cómo se sorprendieron al oír a los discípulos hablando en los idiomas de sus distintos países! No sabían qué pensar. Decían:“¿Acaso no son todos estos hombres de la misma región? ¿Cómo puede ser que los oímos hablar en nuestros propios idiomas? Aquí hay gente de todas partes del mundo. Algunos nacieron judíos, y otros se han convertido. ¡Pero los oímos hablar en nuestros propios idiomas de las maravillas de Dios!”
Todos estaban asombrados y confundidos. Preguntaban: “¿Qué significa esto?”
Pero algunos se burlaban diciendo: “¡Es que están borrachos!”
Entonces Pedro se puso de pie con los otros once apóstoles y con voz fuerte dijo: “Escuchen bien, compañeros. Estos no están borrachos como ustedes creen. ¡Apenas son las nueve de la mañana! ¡No! Lo que ustedes están viendo y oyendo hoy es lo que anunció el profeta Joel. ‘Dios dijo, en los últimos días, derramaré mi Espíritu sobre toda gente. Sus hijos e hijas profetizarán. Sus jóvenes tendrán visiones y los ancianos tendrán sueños.´
“Escuchen bien, compañeros, ustedes saben muy bien que Jesús vino de Dios. Estaba comprobado por muchos milagros.” Y con muchas otras palabras Pedro les hizo recordar cómo de acuerdo con los planes y propósitos de Dios, Jesús fue entregado a ellos y lo crucificaron y que Dios no dejó su alma en el infierno ni su cuerpo en la tumba para descomponerse. Más Dios lo resucitó. Y ahora está sentado a la derecha de Dios.
Y Pedro les dijo: “Ahora, Israel, sepa con seguridad que Dios lo ha hecho a Jesús El Señor y El Prometido. Este es el mismo Jesús a quien ustedes crucificaron.”
Al oír esas palabras, la gente se puso muy triste y preocupada. Les preguntaron a Pedro y a los demás: “Hermanos, ¿qué debemos hacer?”
Pedro les contestó: “Arrepiéntanse de sus pecados y sean bautizados en el nombre de Jesucristo por el perdón del pecado y recibirán el Espíritu Santo. Esta promesa es para ustedes y sus hijos y aún los que están lejos de Dios – cuantos sean que el Señor, nuestro Dios, llame.”
Pedro siguió hablando y animando a la gente. Dijo: “Sálvense de seguir a esta gente que rechaza a Dios.”
Entonces los que creyeron el mensaje de Pedro fueron bautizados. Aquel día como tres mil personas se unieron al grupo de creyentes. Esto es lo que hacían: prestaban mucha atención a las enseñanzas de los apóstoles, se mantenían en compañerismo, partían el pan y oraban juntos. Todos ellos estaban asombrados porque los apóstoles hacían muchos milagros y señales. Todos los creyentes estaban juntos y compartían todo lo que tenían. Vendían sus bienes y compartían el dinero según las necesidades de cada uno. Estaban de acuerdo reuniéndose todos los días en el templo. Comían juntos de casa en casa con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y toda la gente del pueblo los respetaban. Cada día el Señor hacía crecer el número de los que estaban salvos.
Temas de Diálogo:
- ¿Quién puede contar esta historia?
- En esta historia ¿cuantas personas creyeron en Jesús? (Tres mil.)
- ¿Qué hicieron los que creyeron el mensaje de Pedro? (Fueron bautizados.)
- Dentro del grupo de creyentes, ¿como se trataban los unos con los otros? (Partían pan, oraban juntos, compartían todos sus bienes.)
- ¿Cuándo se reunieron en el templo? (Todos los días.)
- ¿Qué hacían en el templo? (Alababan a Dios.)
- ¿Qué dice la historia acerca de su actitud cuando comían juntos. (Era con alegría y sencillez de corazón.)
- ¿Qué podemos hacer para mejorar el compañerismo en nuestra iglesia?
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