viernes, 11 de marzo de 2016

La Cena del Señor



La Cena del Señor 
Lucas 22:3-23, 47-53, Mateo 26:14-29, 47-56, Marcos 14:10-25, 43-50 
Hemos visto que Jesús tuvo un nacimiento milagroso y que él es el prometido de Dios. Él estaba enseñando a mucha gente, sanándoles y haciendo otros milagros a la vista de ellos. Jesús tenía poder sobre la naturaleza, sobre los demonios, y sobre la muerte. Jesús se interesaba en las necesidades de las personas. Miles de esta gente le siguieron para oírlo enseñar y ver sus milagros. Pero los líderes religiosos eran celosos. Ellos sólo querían guardar su poder. Por eso querían matar a Jesús y él lo sabía. 
En esta historia vamos a estar hablando de la celebración de la Pascua de los israelitas. Esta celebración era el aniversario de lo que hizo Dios cuando liberó a los israelitas de Egipto. Ustedes recuerdan como ellos mataron el cordero y pusieron la sangre en la puerta para que el ángel de la muerte pasara por en cima de estas casas. Así sólo se murieron los hijos primeros de los egipcios. 
Esta es la historia llamada La Cena del Señor
Entonces Satanás entró en Judas Iscariote, uno de los doce discípulos. Y Judas fue a ver a los líderes religiosos y les preguntó, “¿Cuánto me pagarán si yo les entrego a Jesús?” Y los jefes se alegraron al oír esto, y le pagaron treinta monedas de plata. Desde entonces Judas buscó una oportunidad para entregar a Jesús. 
Llegó el día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando se sacrificaba el cordero de Pascua. Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan diciendo, “Vayan y preparen la cena de Pascua.” 
Ellos le preguntaron, “¿Dónde quieres que la preparemos?” 
Jesús les respondió, “Cuando entren a la ciudad, encontrarán a un hombre llevando un cántaro de agua. Síganlo hasta la casa donde entre, y digan al dueño de la casa: 'El Maestro pregunta: ¿Dónde está el cuarto donde puedo comer con mis discípulos la cena de Pascua?' El dueño les mostrará una sala grande y arreglada en el piso superior. Preparen allí todo lo necesario.” Pedro y Juan fueron y encontraron todo tal como Jesús les había dicho. Entonces allí prepararon la cena de Pascua. 
Cuando llegó la hora, Jesús y sus discípulos se sentaron a la mesa. Mientras comían, Jesús dijo, “Uno de ustedes me va a traicionar.” 
Los discípulos se pusieron muy tristes y comenzó cada uno a preguntarle, “¿Soy yo, Señor?” 
Jesús respondió, “Él que mete la mano conmigo en el plato, ese me va a traicionar. Pues yo tengo que morir como dicen las Escrituras. Pero ¡Ay de aquel que me traiciona! Hubiera sido mejor para él no haber nacido.” 
Judas, el que lo iba a entregar, también le preguntó, “Maestro, ¿Acaso soy yo?” 
Jesús contestó, “Tú lo has dicho.” 
Entonces Jesús dijo a sus discípulos, “¡Cuánto he querido celebrar con ustedes esta cena de Pascua antes de que yo sufra! Porque les digo que no celebraré más esta cena hasta que la celebramos en el reino de Dios.” 
Y Jesús tomó la copa, él dio gracias a Dios y dijo, “Tomen esto y compártanlo entre ustedes. Porque les digo que no volveré a beber vino, hasta que llegue el reino de Dios.” 
Después Jesús tomó el pan, dio gracias a Dios, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo, “Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor de ustedes. Hagan esto en memoria de mí.” De la misma manera, él tomó la copa diciendo, “Este vino es mi sangre derramada en favor de ustedes. Con ella, Dios hace un nuevo contrato con ustedes.” Jesús les enseñó a sus discípulos muchas cosas más sobre su ida, y oró por ellos y todos se fueron a un huerto llamado Getsemaní. 
Jesús dejó a sus discípulos orando, y se apartó para orar a solas. Y Jesús oró diciendo, “Padre, si quieres, líbrame de este trago amargo, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya.” Después Jesús encontró los discípulos dormidos y les dijo, “¿Por qué están durmiendo? Levántense y oren, para que no caigan en tentación.” 
Mientras todavía estaba hablando, llegó mucha gente guiado por Judas, su discípulo. Él saludó a Jesús con un beso. Pero Jesús le preguntó, “¿Judas, con un beso me traicionas?” 
Cuando los discípulos vieron lo que iba a pasar, le preguntaron, “¿Señor, atacamos con espada?” Y uno de ellos hirió el siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. 
Pero Jesús dijo, “¡Basta ya! ¡No peleen!” Y tocó la oreja del siervo y lo sanó. Entonces Jesús dijo a los jefes de los sacerdotes, y los oficiales que habían venido contra él, “¿Por qué han venido con espadas y palos, como si yo fuera un ladrón? Todos los días he estado en el templo con ustedes, y nunca me arrestaron. Pero esta es la hora de ustedes, y el poder de las tinieblas.” Y se llevaron a Jesús. 
Temas de Dialogo: 
¿Qué era la fiesta que estaba celebrando los judíos? ¿Por qué celebraban esta fiesta?
¿Qué dijo Jesús acerca del pan? 
“Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor de ustedes.” 
¿Qué dijo Jesús acerca de la copa de vino? 
“Este vino es mi sangre derramada en favor de ustedes.” 

¿Qué le dijo Jesús a los discípulos cuando los descubrió dormidos cuando él estaba orando? 

No hay comentarios: